Inversión, energía y empleo: las claves de la expansión de Schneider Electric en Querétaro.
La expansión de la empresa en Querétaro refleja cómo la inversión industrial se vincula con las nuevas demandas de la economía digital. Sus proyectos ponen sobre la mesa el papel de México en las cadenas de suministro, la infraestructura energética y la generación de empleo especializado.
Este miércoles 28 de octubre, Schneider Electric inaugurará su Campus Querétaro, en un momento en que la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización están elevando las necesidades de infraestructura energética de la industria. Más que un acto empresarial, el encuentro permite observar cómo las decisiones de inversión productiva se vinculan con la competitividad de México y su integración a las cadenas de valor regionales.
La relevancia de esta expansión está en su escala y especialización. Schneider Electric anunció el desarrollo de tres instalaciones industriales en Querétaro que, en conjunto, contemplan alrededor de 115 mil metros cuadrados de infraestructura productiva. Dos instalaciones están concluidas y en proceso de operación; una tercera corresponde a una etapa futura. La producción se orientará a soluciones de distribución eléctrica, infraestructura energética crítica y proyectos especializados para mercados de Norteamérica y Centroamérica.
El proyecto se inscribe en una trayectoria de ocho décadas de la compañía en México. Schneider Electric reporta que, con esta expansión, llegará a 12 plantas de manufactura en el país. Además, prevé generar más de 4 mil empleos directos hacia finales de 2027 y alrededor de 8 mil indirectos. Estas cifras apuntan a una dimensión económica que va más allá de la instalación industrial: la formación de talento especializado, el desarrollo de proveedores y la capacidad de México para participar en actividades manufactureras de mayor complejidad.
La pregunta de fondo es qué condiciones permiten convertir la inversión tecnológica en productividad sostenida. La infraestructura energética, la disponibilidad de talento, la integración de cadenas de suministro y la capacidad de adaptación de las empresas forman parte de una misma ecuación. En la economía digital, la tecnología no opera de manera aislada: requiere infraestructura física, capacidades productivas y decisiones de inversión que acompañen su adopción.
ADmaiora estará presente en Querétaro para observar de primera mano este proceso y aportar una perspectiva sobre sus implicaciones económicas e industriales. Seguiremos los elementos que ayudan a entender qué está cambiando en la manufactura, cómo se está configurando la infraestructura de la economía digital y qué oportunidades y desafíos representa para México. Porque comprender el futuro económico también exige mirar dónde se construye y qué condiciones hacen posible su desarrollo.
